viernes, 25 de marzo de 2011

Lectio Divina segundo viernes de cuaresma 25 de marzo 2011, Ciclo – A- Anunciación del Señor. Lecturas: Isaías 7,10-14; 8,10; Salmo 39; Hebreos 10,4-10; Lucas 1,26-38

PARA REFLEXIONAR CON LA PALABRA

UN INCONDICIONAL… Y MUCHOS NO



1. Hagamos las LECTURAS 
En aquel tiempo, el Señor habló a Acaz: «Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo.»  Respondió Acaz: «No la pido, no quiero tentar al Señor.»  Entonces dijo Dios: «Escucha, casa de David: ¿No les basta cansar a los hombres, que cansan incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, les dará una señal: Miren: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros".»


Del Evangelio según san Lucas 1,26-38
A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»  Y María dijo al ángel: « ¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»  El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.» María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mi según tu palabra.» Y la dejó el ángel.

VEAMOS NUESTRA REALIDAD – Ojalá que con María sepamos decir un SÍ incondicional al Plan de Dios y también muchos No a tanto uso y abuso de las mujeres. Que sepamos decir No a tanta marginación que ya lleva tantos siglos. Que digamos No a tanta teología interesada en rebajar la dignidad de la mujer para justificar posturas patriarcales dentro y fuera de la Iglesia.

2.  MEDITEMOS la lectura
a. ¿Qué dice el texto?
Para sanar de raíz nuestras vidas, Dios decidió hacerse hombre. Se hizo un Hijo de Hombre. Sencillo, bueno, generoso y trabajador. Necesitaba un lugar para nacer y el Espíritu le preparó el seno de María. Necesitaba una familia para crecer y Dios le dio a José y María, quien guardaba las cosas en su corazón, siempre dispuesta para salir al paso de los nuevos desafíos de Dios. Dios quiso revalorizar a la mujer María. Y María supo responder al reto y designio de Dios. Dijo un SÍ incondicional, y con ese SÍ dijo muchos NO. María dijo no a su comodidad personal. Dijo no a su prestigio de muchacha joven en medio de la sociedad patriarcal de su época. Dijo no a aceptar las cosas simplemente, sin preguntar. Dijo no a su individualismo. Dijo no a sus miedos.

b. Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.¿Qué nos dice el texto a nosotros hoy?
La fiesta que hoy celebramos pertenece a la misma entraña de nuestra fe y de nosotros mismos. Fiesta de la Anunciación del Señor a María. Podríamos hacer un comentario desde la teología y desde la Biblia, pero hoy  vamos a comentarlo desde la entraña. ¿Qué celebro yo cuando celebro que Dios nos anuncia que va a hacerse uno de nosotros? Celebro:

 Que nada humano está fuera de Dios porque Dios, amando, decidió asumirlo todo en sí mismo para salvarlo. Por eso, nada en nosotros ni en lo que nos rodea es tan terrible o despreciable que no pueda formar parte de Dios, y no esté habitado y animado por Él.

 Que el mayor poder de nuestro Dios es ser Dios-con-nosotros y eso, lejos de empequeñecerle, le hace infinitamente grande y amable. Y así nos invita a nosotros también a ser-con-los-demás, sin que nada pueda resultarnos extraño ni ajeno. El Hijo ya lo conoce, lo ha vivido y va por delante de nosotros, esperándonos.

 Que todavía queda alguien (¡al menos Dios!) que puestos a elegir, prefiere la pobreza, la debilidad, la simplicidad de vida y desde ahí, hace nuevas todas las cosas. Porque Cristo nos enriquece con su pobreza, que es la fuerza mayor que tenemos, para que nosotros enriquezcamos al mundo desde la pequeñez.

 Que Cristo nos salva diciendo aquí estoy para hacer tu voluntad, y no ofreciendo sacrificios, ofrendas o grandilocuentes gestos expiatorios. Debe ser que así quiere que nosotros colaboremos con el sueño de Dios que es construir su Reino.

 Que merece la pena dejarse llenar de Dios, como María. Especialmente cuando nos sentimos estériles, vacíos, solos… porque ese vacío en sus manos se hace increíblemente fecundo, espacio habitado por su Hijo. Por eso, se puede desear ser como María y no querer ser una mujer sumisa y alejada del mundo. Más bien, al contrario, parecerse a María es ser una mujer consciente, que escucha la Palabra de Dios y tras dialogar con Él, pone toda la carne en el asador para hacerla vida y Vida con mayúscula.

 Que la carne, lo corporal, lo humano, lo ambiguo, lo caduco, es el quicio de entrada por el que Dios se pasea desde el inicio de los tiempos para unirse a nosotros. Y por eso, también yo quiero vivir así, cada vez más humano, de carne y hueso... ¡Dulce locura de misericordia: los dos de carne y hueso!

3. CONTEMPLEMOS - Cultivemos la semilla de la Palabra en lo profundo del corazón
El Dios que nos ha creado libres respeta de tal modo nuestra libertad, que no quiere salvarnos sin nuestro consentimiento. Cuando se acerca a nosotros no lo hace de modo paternalista y autoritario. No nos trata como a niños. Dios entra en relación con cada uno de nosotros, nos invita a sentirnos libres y responsables. Llama a nuestra puerta y solamente entra si le abrimos. Es nuestra oportunidad. Es nuestra responsabilidad. San Pablo dirá que “Para ser libres, Cristo nos liberó”. María supo ciertamente ejercitar su libertad y responder libremente a la oferta de Dios. Con muchas limitaciones, es cierto, pero toda persona tiene una semilla de divinidad: la libertad. Esforzarnos por ser plenamente libres y creer en la libertad de nuestros hermanos son posiblemente nuestros primeros deberes como cristianos.

4.  OREMOS - ¿Qué nos hace decirle el texto a Dios? Con el Salmo 39
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad
Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,  y, en cambio, me abriste el oído; 
no pides sacrificio expiatorio,  entonces yo digo: «Aquí estoy.»  «Como está escrito en mi libro para hacer tu voluntad.» Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas. He proclamado tu salvación ante la gran asamblea; no he cerrado los labios: Señor, tú lo sabes. No me he guardado en el pecho tu defensa,  he contado tu fidelidad y tu salvación, no he negado tu misericordia y tu lealtad ante la gran asamblea.

5. ACTUEMOS – ¿Cómo puedo vivir este texto hoy? 
Motivación: Hay que tener mucho coraje, mucho sentido de pertenencia, mucho espacio interior, muy clara identidad de lo que somos, para enfrentar esta sociedad con sus contrasentidos y plantarse en firme ante los poderes que pretenden que se “haga su voluntad”.  Porque esa voluntad engorda sus cuentas bancarias.  Sin embargo, hacer la voluntad de Dios, como María, es cuadrarse con el plan irreversible de Dios nuestro Creador… es ir mucho más allá que el pobre límite que se nos quiere imponer. “HÁGASE”
Cuando no entiendo, cuando la vida se me escapa, cuando la historia se repite, cuando todo parece ir mal, cuando el dolor me acompaña, cuando la cruz me pesa, cuando el desierto me sorprende…, hágase tu voluntad.

Si el camino se hace monótono, si el horizonte se oscurece, si las esperanzas se marchitan, si las entrañas están yermas, si el cansancio es fuerte, si las flores y frutos desaparecen, si las fuerzas flaquean…, hágase tu voluntad.

Aunque me cueste aceptar tus planes, aunque me parezcan duros y contra corriente, aunque me saquen de mis comodidades, aunque me desarraiguen y dejen a la intemperie, aunque contradigan mis proyectos e ilusiones, aunque proteste y pida explicaciones, aunque me hagan nómada permanente…, hágase tu voluntad.

Cuando la luz se hace presente, cuando la brisa trae y acuna esperanzas, cuando los oasis ofrecen sombra y descanso, cuando las voces son de júbilo y fiesta, cuando la vida palpita caliente, cuando el amor me envuelve gratis, cuando todo es novedad y ternura…, hágase tu voluntad.

Ahora, Señor, aunque me desconcierte y rompa, hágase tu voluntad.




jueves, 24 de marzo de 2011

Lectio Divina segundo jueves de cuaresma 24 de marzo 2011, Ciclo – A- Lecturas: Jeremías 17, 5-10; Salmo 1; Lucas 16, 19-31



1. Hagamos las LECTURAS 
VEAMOS NUESTRA REALIDAD – Los que ponen su fe en sí mismos y en los medios o recursos materiales que poseen no están abiertos a Dios o al reino de Dios. Se erigen a sí mismos como sus propios dioses y adoran lo que han hecho con su trabajo, con sus negocios… Adoran el becerro de oro. Fallan miserablemente al no ver o ser sensibles ante las necesidades de los otros, especialmente de los pobres.  Hay que aclarar que los que poseen más no son condenados precisamente porque tengan más que los demás, sino porque no ven las necesidades de los que tienen menos o no tienen nada, y porque no están dispuestos a ayudar y compartir. --- Tenemos que aprender a percibir también las necesidades “no expresadas” de los pobres, especialmente de los humildes, de los que no se atreven a “verbalizar” su pobreza, su angustia y aflicción.

2.  MEDITEMOS la lectura
a. ¿Qué dice el texto?
La de hoy es una parábola didáctica. No es una simple recriminación o reproche. Tampoco busquemos la canonización de uno de los protagonistas y la demonización del otro. Fue dicha y escrita para que aprendamos. No para asustarnos. Invita a la lucidez, no al miedo.

b. Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.¿Qué nos dice el texto a nosotros hoy?
Permitamos a este hipotético personaje –el rico Epulón- que hoy se convierta en nuestro maestro y nos dé que pensar. Fijando nuestra mirada en él, caigamos en la cuenta de algunas evidencias como éstas:
Las riquezas nos hacen ciegos. Son como una venda negra colocada en los ojos de nuestra conciencia. Nos impide caer en la cuenta de que a nuestro alrededor hay personas que sufren. Las riquezas repliegan, ensimisman, incurvan la propia mirada, ignorando la existencia del otro. La página del evangelio no recoge ninguna acción negativa directa del rico contra Lázaro. Lo que resalta es la total ignorancia de quién está viviendo a la puerta de su mansión.
Los pobres existen y viven cerca. No son una invención. Ni habitan en la lejanía. No son solamente los que vienen en ranchos, o malviven en las afueras de las grandes ciudades, o deambulan por nuestras calles y plazas sin techo propio. Están muy cerca de mí y si levanto la mirada y dejo de mirarme los puedo reconocer. No tengo que viajar al África subsahariana para reconocerlos. Ellos pueden ser mis maestros o mis jueces. Depende de mí.
Las riquezas también se terminan. No nos engañemos. No tienen garantía de vida perpetua. Las habremos de dejar. Todos. Antes o después. No duran infinitamente. Se pueden perder durante la vida. También nos las pueden robar. Por más que las guardemos en cajas de caudales, terminarán alejándose. Será la muerte quien realice el último expolio. No sirvamos a ningún señor que se nos pueda morir.
Las riquezas son mentirosas. Al final de todo el rico terminará preguntándose con infinita amargura: ¿Esto es todo? Poner en ellas la total confianza es una estupidez. Terminarán defraudándonos porque prometen infinitamente más de lo que llegan a aportar. Actúan con engaño. Maldito el hombre que en ellas pone su confianza, dirá la Escritura.
Las riquezas son muy peligrosas. Lo sabemos teóricamente, pero nos resistimos a aceptarlo cuando vivimos presos de su seducción. Pueden llegar a malograr la vida de una persona. Y no hay que esperar al más allá. En el “más acá” conocemos tantos casos de personas malogradas por causa del dinero. Es capaz de enfrentar a amigos, destrozar vidas, dividir familias, generar envidias y odios, levantar muros, declarar guerras… hasta matar la vida.
Podríamos seguir. Pero bastaría este breve catálogo de evidencias para movernos a una decisión concluyente: Hacernos cuanto antes de aquel tesoro que ni lo roban los ladrones, ni carcome la polilla; que es semejante a un tesoro escondido o a una perla preciosa… que no se vende en joyerías, ni se guarda en las cámaras acorazadas de los grandes bancos… y que, cuando se tiene, nos abre los ojos y corazón ante quienes me necesitan. Detengámonos a pensar cómo aparecería la vida a los ojos de una persona que no tiene miedo a perder.

3. CONTEMPLEMOS - Cultivemos la semilla de la Palabra en lo profundo del corazón
Los hombres y las mujeres nuevos, transfigurados, serán los que acepten vivir con menos y compartir más...y con alegría, con gozo.
Esto es un aviso para los ricos. Hasta que el pobre está a la puerta, todavía hay salvación para los ricos. Pero después de que el pobre muere, muere también el único instrumento de salvación para los ricos.
El apego a la riqueza y la insolidaridad con el pobre es tan grande y brutal, que el infierno ya está presente en el corazón de las personas que actúan como este hombre rico.
Hoy se ha generalizado el escándalo del derroche y del despilfarro de los bienes hasta tal punto que “más de la mitad de alimentos se pierden o tiran”, como sabemos y vemos. ¿Cómo podemos pensar que el infierno no existe ante tan inmensa y permanente injusticia?

4.  OREMOS - ¿Qué nos hace decirle el texto a Dios?           
Señor Dios nuestro: Muchos de nosotros  nunca disfrutamos tanto como ahora del bienestar y la vida, y por eso nos hemos vuelto  engreídos y satisfechos de nosotros mismos, felices en nuestro pequeño mundo egoísta. Oh Dios, haz que nuestros oídos 
permanezcan abiertos a tu palabra y nuestros corazones abiertos a ti y también a nuestros hermanos. No permitas que, en nuestra situación de bienestar,   nos olvidemos de ti y de los hermanos, o que pongamos nuestra esperanza solo en nosotros mismos. Danos la sana inquietud de buscarte a ti, siempre y en todo, por medio de Jesucristo nuestro Señor. Amén.

5. ACTUEMOS – ¿Cómo puedo vivir este texto hoy? 
Motivación: Lo que todos grandemente necesitamos son ojos para ver las necesidades de nuestros hermanos, oídos para escuchar su estruendoso clamor que reclama justicia, misericordia y una participación equitativa de los bienes de la tierra, tanto materiales como espirituales. Que el Dios de bondad sea bueno, nos dé un corazón grande y compasivo,  y lleve a cabo todo ese bello sueño en nosotros. “EL MENDIGO”
Un día el Señor bajó a la tierra en forma de mendigo; se acercó a la casa del zapatero y le dijo: -Hermano, hace tiempo que no como y me siento muy can­sado. Aunque no tengo ni una sola moneda quisiera pedirte que por favor me arregles mis sandalias para poder seguir caminando. El zapatero le dijo: -¡Yo soy muy pobre y ya estoy cansado que todo el mundo venga a pedir, pero nadie venga a dar! El Señor le contestó: -Yo puedo darte lo que tú quieras.  El zapatero preguntó: -¿Incluso dinero? El Señor le respondió: -Yo puedo darte 10 millones de dólares, pero a cambio de tus piernas.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Lectio Divina segundo miércoles de cuaresma 23 de marzo 2011, Ciclo – A- Lecturas: Jeremías 18,18-20; Salmo 30; Mateo  20,17-28

PARA REFLEXIONAR CON LA PALABRA


¿QUIERES SER GRANDE?
APRENDE A SERVIR





1. Hagamos las LECTURAS 
MIÉRCOLES 23 DE MARZO DE 2011Del libro de Jeremías 18,18-20
Dijeron: «Vengan, maquinemos contra Jeremías, porque no falta la ley del sacerdote, ni el consejo del sabio, ni el oráculo del profeta; vengan, lo heriremos con su propia lengua y no haremos caso de sus oráculos.» Señor, hazme caso, oye cómo me acusan. ¿Es que se paga el bien con mal, que han cavado una fosa para mí? Acuérdate de cómo estuve en tu presencia, intercediendo en su favor, para apartar de ellos tu enojo.

Del Evangelio según san Mateo 20, 17-28
Mientras iba subiendo Jesús a Jerusalén, tomando aparte a los Doce, les dijo por el camino: «Miren, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, y lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; y al tercer día resucitará.» Entonces se le acercó la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: «¿Qué deseas?» Ella contestó: «Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.» Pero Jesús replicó: «No saben lo que piden. ¿Son capaces de beber el cáliz que yo he de beber?» Contestaron: «Lo somos.» Él les dijo: «Mi cáliz lo beberán; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.» Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Saben que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre ustedes: el que quiera ser grande entre ustedes, que sea su servidor, y el que quiera ser primero entre ustedes, que sea su esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos

VEAMOS NUESTRA REALIDAD – Hoy, se nos propone nuevamente un texto que nos alecciona sobre el poder. Y es que este es el caballito de batallan de la sociedad: la sorda lucha por el poder a todos los niveles.

2.  MEDITEMOS la lectura
a. ¿Qué dice el texto?
Un profeta es siempre una persona que molesta. Su misión es llamar la atención sobre los signos de los tiempos  -denunciar lo que nadie se atreve a denunciar, empujar a la acción cuando nadie se mueve y cuando se toman las cosas con excesiva calma-. Su tarea es desagradable y la lleva a cabo de mala gana, porque suele ser un hombre tímido y miedoso. Suplica que le excusen, porque siempre se mete en problemas. Incluso es probable que le encarcelen y le asesinen. Esta fue la suerte de los profetas  antes de Jesús. Y ese mismo fue el destino del mismo Jesús, aunque a través de la muerte ganó la gloria y nos trajo vida.  --- Los profetas que le siguen, por más tímidos que sean como profetas,  tienen que participar también en ese sufrimiento-hacia-la-vida. Tienen al menos que aprender a servir; tienen que aprender que un servicio generoso y entregado ocasiona con frecuencia sufrimiento.

b. Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.¿Qué nos dice el texto a nosotros hoy?
Una de las imperfecciones que causan mucho retraso en la vida espiritual y que se mezclan de manera muy sutil en nuestra vida es la envidia. Es increíble que aun como cristianos no sepamos alegrarnos de los bienes y de las bendiciones que reciben nuestros hermanos, sino incluso que en ocasiones sintamos hasta envidia de que Dios los haya bendecido. Y esto no solo en el plano económico, sino como nos lo presenta hoy el evangelio, en el ámbito social, que se extiende hasta el religioso.
Que diferente sería nuestra vida, si al ver que uno de nuestros hermanos recibe una bendición, diéramos gracias a Dios por ser bueno, aun con los que "según nosotros" no merecerían tal o cual favor; o si en lugar de entristecernos nos alegráramos al compartir la felicidad de quien se ha visto favorecido con un don o con una gracia; si en lugar de desacreditar a nuestro hermano, buscando todos sus defectos, reconociéramos que nosotros no somos mejores y que Dios, como Padre bueno, da a cada uno no como merece sino en base a su infinito amor.

3. CONTEMPLEMOS - Cultivemos la semilla de la Palabra en lo profundo del corazón
-«Vengan, hablemos mal de él».
Temible poder el de la lengua: puede destruir a un hombre. Calumnia, maledicencia... Su daño es mucho peor que un puñetazo o un tajo de espada. La herida es a veces muy profunda. Ocasión para mí de preguntarme si presto atención a lo que digo y cómo lo digo. ¿Hay quizá personas a las que daña el tono de mis palabras? Pero Tú, Señor, escúchame, y oye lo que dicen mis adversarios.

4.  OREMOS - ¿Qué nos hace decirle el texto a Dios?           
Señor Dios nuestro: Tus profetas nos recuerdan, a tiempo y a destiempo, nuestras responsabilidades hacia ti y hacia el mundo de nuestros hermanos. Te pedimos que, cuando esos profetas nos molesten y disgusten, lo tomemos como una sana molestia, y que su profecía suscite en nosotros  inquietud y deseo sincero de hacer tu voluntad y de crear justicia y amor alrededor nuestro. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

5. ACTUEMOS – ¿Cómo puedo vivir este texto hoy? 
Motivación: Se nos ha dicho que “el Hijo del Hombre no vino a ser servido, sino a servir”.  ¿Cómo seguiremos a nuestro Señor,  como discípulos que se comprometen a servir?  Que él mismo nos dé consciencia y fuerza para ello. “NO TE PIDO GRANDEZA”

Señor, no te pido brillo ni triunfo, ni fama ni gloria ni poder. Haz que acoja, en lo limitado de cada día, tu brisa, tu gracia, tu palabra, tu voluntad como un regalo espléndido para poder vivir.

Abre mis ojos, y hazme sensible a las necesidades de los hermanos y hermanas que caminan junto a mí cansados, agotados, tristes, enfermos, rotos.  No me dejes caer en la tentación de quedar bien, de buscar la eficacia, de justificar mis actitudes, de acumular méritos engañosos para Ti.

Guía mis pasos por tus sendas, aunque me resista. Gáname la partida, no hagas caso a mis protestas. Dame lo que necesito, aunque no te lo pida.

jueves, 17 de marzo de 2011

Lectio Divina primer jueves de cuaresma 17 de marzo 2011, Ciclo – A- Lecturas: Ester 14,1.3-5.12-14; Salmo 137; Mateo 7,7-12

PARA REFLEXIONAR CON LA PALABRA

NO HAY NADIE QUE ME AYUDE SINO TU


1. Hagamos las LECTURAS 
Del libro de Ester 14, 1. 3-5. 12-14
En aquellos días, la reina Ester, temiendo el peligro inminente, acudió al Señor y rezó así al Señor, Dios de Israel: «Señor mío, único rey nuestro. Protégeme, que estoy sola y no tengo otro defensor fuera de ti, pues yo misma me he expuesto al peligro. Desde mi infancia oí, en el seno de mi familia, cómo tú, Señor, escogiste a Israel entre las naciones, a nuestros padres entre todos sus antepasados, para ser tu heredad perpetua; y les cumpliste lo que habías prometido. Atiende, Señor, muéstrate a nosotros en la tribulación y dame valor, Señor, rey de los dioses y señor de poderosos. Pon en mi boca un discurso acertado cuando tenga que hablar al león; haz que cambie y aborrezca a nuestro enemigo, para que perezca con todos sus cómplices. A nosotros, líbranos con tu mano; y a mí, que no tengo otro auxilio fuera de ti, protégeme tú, Señor, que lo sabes todo.»

Del Evangelio según san Mateo 7, 7-12
Jesús dijo a sus discípulos: -«Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá; porque quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de ustedes le pide su hijo pan, ¿le va a dar una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si ustedes que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden! En resumen: Traten a los demás como quieren que ellos los traten; en esto consiste la Ley y los profetas.»

VEAMOS NUESTRA REALIDAD Se dice que hoy hay crisis de oración entre los cristianos; que se ora poco y que se ora mal cuando se hace. Otros denuncian que los que oran se desentienden del mundo y que, en cambio, los que quieren revolucionarlo no oran. Eso explicaría la ineficacia de unos y de otros.  El ejemplo de Ester por una parte  y el super ejemplo de Jesús por la otra, son el perfecto equilibrio y unión entre oración y acción, es una lección evidente para cuantos le seguimos.


2.  MEDITEMOS la lectura
a. ¿Qué dice el texto?
 La oración da a conocer toda la riqueza de la bondad de Dios para con nosotros. Dios no puede rechazarnos cuando nos volvemos con confianza a él desde nuestra miseria humana, desde nuestras necesidades, también desde nuestras alegrías, incluso desde nuestro silencio cuando no sabemos qué decir. Pero la razón última de su generosidad no es tanto lo que le pedimos, sino su bondad. Él es bueno; goza dando, y dándose. Da con alegría. Y da siempre más de lo que se le pide.

b. Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.¿Qué nos dice el texto a nosotros hoy?         
Si ayer las lecturas nos proponían la figura de un profeta, hoy nos presentan otra figura bíblica, una mujer: la reina Esther, mujer de fe, mujer de su pueblo. Esther es ejemplo de valor, de coraje, pero sobre todo, de oración confiada, que es lo que nos recomienda hoy Jesús en el evangelio.

Para poder pedir con fe, primero tenemos que haber sabido escuchar con la misma fe. Escuchar la realidad, escucharnos a nosotros mismos, escuchar el clamor de nuestros hermanos anteponiéndolo a las propias necesidades... en definitiva, escuchar como Dios quiere. Sólo entonces, desde la obediencia (auténtica escucha) de la fe, podremos invocar a Dios. Quizá tengamos que sabernos y sentirnos realmente solos e indigentes, como sola se sintió Esther; quizá tengamos que fiarnos tanto de Dios como nos fiamos de nuestro mejor amigo, de quien más queremos y nos quiere.

Y será entonces, cuando pidamos de tal manera que podamos creer que ya se nos ha concedido, pues “si nosotros siendo malos, damos cosas buenas a nuestros hijos, ¡cuánto más nuestro Padre del cielo nos dará lo mejor!”. ¿Acaso no nos lo ha dado ya? ¿Acaso no es un hijo lo mejor que tiene un padre? Nos ha dado a su Hijo y tenemos una Cuaresma por delante para hacernos conscientes de semejante don. Nos ha dado su vida, su humanidad, su muerte y su resurrección... ¿puede dejarnos indiferentes sin provocar en nuestro interior el deseo de responder a tanto amor entregando por nosotros la vida?

3. CONTEMPLEMOS - Cultivemos la semilla de la Palabra en lo profundo del corazón
Corre por internet el cuento del niño que gritó en la montaña: “Estúpido” y el eco le repitió “Estúpido”. El padre le explicó al niño que la vida es como el eco, y lo invitó a gritar cosas agradables: “Te quiero”, gritó el niño, y el eco repitió: “Te quiero”. – Esta catequesis del evangelio de hoy sobre la oración parece no hallar lugar en nuestras vidas. ¿Por qué necesita Dios que le pidamos si él ya sabe lo que necesitamos? Porque la oración es en nuestras manos la herramienta que nos educa para hablar con nuestro Padre. Y es la herramienta que Él tiene en sus manos para educarnos en su amistad. No tenemos más que ver a los niños malcriados a quienes nunca se les negó nada, para darnos cuenta del bien que nos hace la oración de súplica sencilla, confiada y agradecida. Esta enseñanza de Jesús termina con la llamada “Regla de oro”: “Traten a los demás como quieren que los demás les traten”. El curioso dinamismo del eco… Y con esto, Jesús resumió sencillamente todos los libros del Antiguo Testamento.

4.  OREMOS - ¿Qué nos hace decirle el texto a Dios?           
Señor, Dios nuestro: Tú eres un Padre generoso, que nos das lo que es bueno para nosotros simplemente porque nos amas. Danos un corazón agradecido, Señor, 
para que aprendamos de ti a dar y compartir sin condición alguna, sino sencillamente con amor y alegría, como Jesús hizo entre nosotros, tu Hijo, que vive contigo y con nosotros por los siglos de los siglos.  Amén.

5. ACTUEMOS – ¿Cómo puedo vivir este texto hoy? 
Motivación: Nuestro Señor nos asegura hoy: “Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá”. Que ojalá todos nosotros seamos hombres y mujeres que confían en la oración.

Tú eres, Señor, el hambre que debe ser saciada, la sed que debe ser apagada, el desnudo que debe ser vestido, el sin techo que debe ser hospedado, el enfermo que debe ser curado, el rechazado que debe ser acogido, el no aceptado que debe ser recibido, el abandonado que debe ser amado, el sidoso que debe ser ayudado.

Tú eres, Señor, el mendigo que debe ser escuchado, el loco que debe ser protegido, el insignificante que debe ser abrazado, el ciego que debe ser acompañado, el sin voz que necesita quien hable con él, el cojo que necesita una mano amiga, el drogado que puede regenerarse, la prostituta que puede ser rehabilitada, el anciano que debe ser atendido.
(M. Teresa de Calcuta

miércoles, 16 de marzo de 2011

Lectio Divina primer miércoles de cuaresma 16 de marzo 2011, Tiempo Ordinario, Ciclo – A- Lecturas: Jonás 3,1-10; Salmo 50; Lucas 11,29-32

PARA REFLEXIONAR CON LA PALABRA


1. Hagamos las LECTURAS 

Del Evangelio según san Lucas 11, 29-32
La gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles: «Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Cuando sea juzgada esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los condenen; porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás.»

VEAMOS NUESTRA REALIDAD – A veces pronunciamos en nuestro interior quejas contra Dios: «¿Qué habré hecho yo para que Dios se porte así conmigo y me mande esta enfermedad o me pruebe de esta manera? ¿No le he dado bastante, no he hecho bastante, no me he portado bien con Él? ¿Qué más quiere de mí?». Ésta es la pregunta del creyente increyente o del creyente que todavía no ha puesto todo su corazón en Dios. Esta es la fe basada en evidencias, no en la confianza.  La confianza no pide señales. La confianza sólo confía. No necesita más. No importa tanto qué es lo que pasa o lo que me pasa en la vida, sino la seguridad vivida de estar en las manos de Alguien que es roca firme.

2.  MEDITEMOS la lectura
a. ¿Qué dice el texto?
Convertirse es posible para todos, incluso para los paganos; incluso para los que son notorios por su crueldad, como el pueblo que esclavizó a los judíos. Cuando el autor del Libro de Jonás dijo esto a los judíos, fue para ellos un mensaje sorprendente. “Convertirse”… para los judíos, bien; pero ¿para los paganos? Jesús parece que les da la vuelta a las cosas: Los paganos se vuelven a Dios, pero ustedes, pueblo de Dios, no. --- ¿No somos quizás los cristianos demasiado satisfechos y pagados de nosotros mismos, pensando que somos pueblo de Dios, y por lo tanto mejores que los demás, y por eso no necesitamos conversión?

b. Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.¿Qué nos dice el texto a nosotros hoy?         
Las lecturas de hoy, tanto la primera, como Jesús en el evangelio, nos proponen la figura de Jonás, “porque fue un signo para los habitantes de Nínive como el Hijo del Hombre lo será para esta generación”, dice Lucas.

Por lo que podemos ver, desde los tiempos del profeta, pasando por los del mismo Jesús y estos nuestros, el mal y el des-orden están presentes en nuestro mundo. Desde que el mundo es mundo, surgen hombres y mujeres que se levantan como “signo” antes nuestras perezas y despropósitos, ante nuestras envidias y cobardías o en medio de nuestras maldades abiertas. Y como ocurre con todos los “signos”, unos entienden y otros no; unos acogen y otros lo desechan. Así fue con el mismo Cristo y así es hoy.

En medio de mi vida, si soy medianamente capaz de percibir, se me ofrecen diversos “Jonás” proféticos que me avisan, me insisten, me aconsejan... y por encima de ellos, “el que es más que Jonás y que Salomón juntos”: Cristo. Pero tengo que confesar que no siempre estoy igual de receptiva, que necesito un año más esta Cuaresma como “signo” que me susurra al oído: “conviértete, conviértete... lo necesitas tanto...”.

Y yo, un año más, sigo caminando, sabiendo que nunca me convertiré del todo, pero deseando, también, que el Señor me espabile el oído y la vista y el tacto y el corazón. Y me enseñe a dejarme hacer por Él. ¿Qué más signos necesitamos?

3. CONTEMPLEMOS - Cultivemos la semilla de la Palabra en lo profundo del corazón
-Viendo su actitud, Dios renunció a enviarles el castigo con el que los había amenazado.
Dios ama a los paganos. Dios ama a los pecadores. Dios ama a todos los hombres. A Dios no le agrada castigar. Todo el relato tiene por objeto llegar a esta conclusión: los Ninivitas van a poder "vivir"; su conversión les lleva a ser más felices, a vivir en plenitud. El mal comporta su propio castigo. El esfuerzo para hacer el bien, comporta también su recompensa. Señor, cambia mi corazón.

4.  OREMOS - ¿Qué nos hace decirle el texto a Dios?           
Oh Dios, rico en perdón y misericordia: Te pedimos una buena dosis de humildad y honestidad para reconocer ante ti y ante los hermanos que somos hombres y mujeres débiles y falibles, que con frecuencia tratamos de cerrar los ojos a nuestras faltas y pecados. Fortalecidos con la gracia,  lograda para nosotros con sacrificio  por tu Hijo en la cruz,  te imploramos nos concedas  valor para buscar tu perdón y para convertirnos y volver a ti,  sinceramente y de todo corazón, y para servirte con generosidad  a ti y a los hermanos. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.  Amén.

5. ACTUEMOS – ¿Cómo puedo vivir este texto hoy? 
Motivación: Nuestro problema es que algunas veces nos complacemos y nos felicitamos por lo buenos que somos. Sin embargo, hoy se nos llama a vivir más profundamente el evangelio, para que sea realmente Buena Noticia para nosotros y para los hermanos en derredor nuestro. “En la India se enseñan las "CUATRO LEYES DE LA ESPIRITUALIDAD"

La primera dice: "La persona que llega es la persona correcta".  Es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.

La segunda ley dice: "Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido".  Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa...hubiera sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo.

La tercera dice: "En cualquier momento que comience es el momento correcto".  Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.

Y la cuarta y última: "Cuando algo termina, termina". Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.

Lectio Divina primer lunes de cuaresma 14 de marzo 2011, Tiempo Ordinario, Ciclo – A- Lecturas: Levíticos 19, 1-2. 11-18; Salmo 18; Mateo 25,31-46

PARA REFLEXIONAR CON LA PALABRA


CARA A CARA



1. Hagamos las LECTURAS 
En aquellos días, dijo el Señor a Moisés: “Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles:   ‘Sean santos, porque yo, el Señor, soy santo. No hurtarán. No mentirán ni engañarán a su prójimo. No jurarán en falso por mi nombre; eso sería profanar el nombre de su Dios. Yo soy el Señor. No oprimas ni explotes a tu prójimo. No retengas hasta el día siguiente el salario del que trabaja para ti. No maldigas al sordo, ni pongas tropiezos ante el ciego. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor. No seas injusto en la sentencia, ni por favorecer al pobre ni por respeto al poderoso. Juzga con justicia a tu prójimo. No andes calumniando a los tuyos ni des testimonio contra la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor. No odies a tu hermano ni en lo secreto de tu corazón. Trata de corregirlo, para que no cargues tú con su pecado. No te vengues ni guardes rencor a los hijos de tu pueblo. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor’ ”.

Del Evangelio según san Mateo 25, 31-46
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante él todas las naciones, y él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha: ‘Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme’. Los justos le contestarán entonces: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?’ Y el rey les dirá: ‘Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron’. Entonces dirá también a los de su izquierda: ‘Apártense de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron’. Entonces ellos le responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?’
Y él les replicará: ‘Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo’. Entonces irán estos al castigo eterno y los justos a la vida eterna”.

VEAMOS NUESTRA REALIDAD – Nuestra sociedad ayer, hoy y mañana, nos invita a hacer la vida “en solitario”, pensando en primera persona.  Las palabras finales de verdad son bien distintas: “Lo que hicieron a uno de éstos, a mí me lo hicieron.”  Expresiones como “No te metas en líos”, “bastante tengo yo con lo mío”…pueden estar indicando una vida hecha desinteresándose de los demás.  El modo de santidad que se nos propone comienza por descentrarnos de nosotros mismos para centrarnos en el otro, y este es el camino para centrarnos también en Dios.  Dios “está lejos” y nuestros ojos no lo pueden ver más que a través del que está a nuestro lado.

2.  MEDITEMOS la lectura
a. ¿Qué dice el texto?
Es chocante cómo la Biblia insiste, incluso en el Antiguo Testamento, en que Dios está presente donde las personas se aman y practican obras de misericordia, las unas en bien de las otras. Lo que hacemos a los demás, lo hacemos a Dios. El Antiguo Testamento puso énfasis en el amor, especialmente con respecto a miembros del pueblo elegido, que debían ser considerados como parientes de sangre; de todos modos, sin excluir a los no-judíos. El Nuevo Testamento extiende esto claramente no solo a los miembros del pueblo de Dios, sino a todo ser humano. El reino de Dios está presente donde las personas se tratan mutuamente como hermanos y hermanas. Los que pertenecen al pueblo de Dios -y ahora nosotros a la Iglesia- tienen que dar a todos testimonio de que el amor existe y está vivo, y por lo tanto, de que Dios existe y vive, particularmente por nuestro auténtico amor, respeto e interés por los más débiles y frágiles. Un día seremos juzgados por el amor a nuestro prójimo.

b. Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.¿Qué nos dice el texto a nosotros hoy?         
Estrenada la Cuaresma. Hemos comenzado a caminar por esta Primera Semana y ya la Palabra de Dios se torna sumamente exigente... ¿o no? El Evangelio de las tentaciones de Jesús en el desierto fue ayer el pórtico de entrada y, apenas lo hemos pasado, se nos proclama Mt 25, el llamado “juicio escatológico” por algunos.

-    ¿Empezar la semana con un juicio? No, gracias, Señor... ¿podrías ir un poco más despacio? Es que es lunes y se hace muy cuesta arriba...

Y el Señor me mira, y pacientemente, vuelve a leerme la primera lectura del Levítico. Son muchos “noes”: no profanes, no explotes, no maldigas, no mientas, no critiques, no entorpezcas... En todos esos “noes” me puedo reconocer. Pero casi me pasa desapercibida otra frase que se mezcla entre ellos y se repite hasta 5 veces: “yo soy el Señor”. Como bocanadas de aire fresco entre tanta recomendación. Y es entonces, cuando veo con más luz el Evangelio de hoy: la verdad de nuestra fe y de nuestra relación con Dios se confirma en la verdad de nuestras actitudes y modos de andar por la vida, de relacionarnos con los demás.

El prójimo no es la otra cara de la moneda de Dios. Es Dios mismo. Y al revés. No porque sean lo mismo, sino porque Dios ha querido unirse con la humanidad en Cristo y eso ya no tiene vuelta de hoja jamás. Por su encarnación, por su voluntad, somos “la carne de Dios”, si se permite la expresión. Tú, yo, los que nos caen mal, los que querrían vernos tropezar, los que nos quieren más que nosotros mismos... y, sobre todo, los más pequeños y pobres son ese lugar privilegiado e inequívoco donde amar, acariciar y esperar al Dios de nuestra vida. Lo sepamos o no, lo que hicimos o dejamos de hacer con ellos, con Él lo hicimos o lo dejamos de hacer... Así de simple.

3. CONTEMPLEMOS - Cultivemos la semilla de la Palabra en lo profundo del corazón
Dios no nos juzgará por lo que le hayamos hecho "a El". Nadie ama a Dios directamente ni ofende directamente a Dios. Le amamos y le ofendemos en nuestro hermano El hombre es el sacramento de Dios, la necesaria mediación y el único camino para llegar a él. Todos serán juzgados según su actitud hacia “los hermanos más pequeños” de Jesús. Seremos juzgados por el amor que hayamos tenido a los demás y por la capacidad que hayamos desarrollado de crear en el mundo condiciones fraternales de vida. El amor no es una idea abstracta, un buen sentimiento, una palabra cariñosa. Son obras concretas: Dar de comer, vestir, visitar en la cárcel... Y hacer todo eso no necesariamente "por amor de Dios". Basta con que se haga por "amor al ser humano". Si realmente es así, se está haciendo a plenitud y según la voluntad de Dios.

Nadie será juzgado por su doctrina, por las ideas que tuvo sobre la religión, por los dogmas en los que creyó. Esas diferencias que existen hoy entre las distintas religiones y grupos no son fundamentales. Un diálogo profundo y serio nos haría ver ya ahora lo cerca que a veces podemos estar unos de otros, sin darnos cuenta. Nadie será juzgado tampoco por los actos de culto dirigidos a Dios: Oraciones, penitencias, promesas, novenas, jaculatorias, primeros viernes, escapularios, velas. Eso no contará al final.

4.  OREMOS - ¿Qué nos hace decirle el texto a Dios?           
Señor, Dios santo, Padre amoroso: Tú nos encomiendas la tarea de amarnos unos a otros porque tú eres santo, y nos has amado antes de que nosotros pudiéramos amarte. Otórganos bondadosamente la sensibilidad propia para reconocer a tu Hijo en nuestros hermanos y hermanas, cercanos y lejanos. Ayúdanos a dar testimonio  de que el amor existe y está vivo y de que tú, el Dios de amor, existes y vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén

5. ACTUEMOS – ¿Cómo puedo vivir este texto hoy? 
Motivación: Sólo contarán los actos de servicio al prójimo, los actos de justicia con el hermano oprimido y necesitado de nuestra ayuda. Contará el dar de comer, el dar de beber, el dar vestido... Cosas tan simples y tan básicas. “DIEZ COSAS QUE DIOS NO TE PREGUNTARÁ”

1-Dios no te preguntara que modelo de auto usabas; te preguntara a cuanta gente llevaste.
2-Dios no te preguntara los metros cuadrados de tu casa; te preguntara a cuanta gente recibiste en ella.
3-Dios no te preguntara la marca de ropa en tu closet; te preguntara a cuantos ayudaste a vestirse.
4-Dios no te preguntara que tan alto era tu sueldo; te preguntara si lo ganabas limpiamente.
5-Dios no te preguntara cual era tu titulo; te preguntara si hiciste tu trabajo con lo mejor de tu capacidad.
6-Dios no te preguntara cuantos amigos tenias; te preguntara cuanta gente te consideraba su amigo.
7-Dios no te preguntara en que vecindario vivías; te preguntara como tratabas a tus vecinos.
8-Dios no te preguntara por el color de tu piel; te preguntara por la pureza de tu interior.

9-Dios no te preguntara por que tardaste tanto en buscar la salvación; te llevara con amor a su casa en el cielo y no a las puertas del infierno.

10-Dios no te preguntara a cuantas personas compartiste este mensaje; simplemente te preguntara si te dio vergüenza hacerlo…